lunes, 25 de abril de 2011

Una canción para Pascua





Gracia asombrosa, cuan dulce el sonido ¡Que salvó a un desgraciado como yo! Estuve perdido, pero 
ahora me encontré, Estaba ciego, pero ahora puedo ver.

Fue la gracia que le enseñó a mi corazón a temer, y la gracia mis miedos alivió; Que precioso fue esa 
gracia al aparecer, ¡El momento en que creí por primera vez!

A través de muchos peligros, esfuerzos y enredos, que ya superé; Esta gracia me ha traído seguridad,
Y esta gracia me dirigirá a casa.

Cuando hemos estado aquí diez mil años Resplandecientes como el sol No nos sobran los días
para cantar alabanzas a Dios Como cuando recién habíamos empezado 

Gracia asombrosa, cuan dulce el sonido ¡Que salvó a un desgraciado como yo! Estuve perdido,
pero ahora me encontré, Estaba ciego, pero ahora puedo ver.

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