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sábado, 5 de marzo de 2022

Una tarea para todos

 Una tarea de todos hacer que las nuevas generaciones desaprendan la guerra. ¡Basta ya de tanto sufrimiento inútil e innecesario provocado por un egoísmo desmedido!


domingo, 16 de agosto de 2020

Bendice Señor

 Os dejo una oración de la página Rezando Voy.

Señor, bendice mis manos
para que sean delicadas y sepan tomar
sin jamás aprisionar, 
que sepan dar sin calcular 
y tengan la fuerza de bendecir y consolar.

Señor, bendice mis ojos 
para que sepan ver la necesidad 
y no olviden nunca 
lo que a nadie deslumbra; 
que vean detrás de la superficie 
para que los demás se sientan felices
por mi modo de mirarles.

Señor, bendice mis oídos 
para que sepan oír tu voz 
y perciban muy claramente 
el grito de los afligidos; 
que sepan quedarse sordos 
al ruido inútil y la palabrería, 
pero no a las voces que llaman 
y piden que las oigan y comprendan 
aunque turben mi comodidad.

Señor, bendice mi boca 
para que dé testimonio de Ti 
y no diga nada que hiera o destruya; 
que sólo pronuncie palabras que alivian, 

que nunca traicione confidencias y secretos, 
que consiga despertar sonrisas.

Señor, bendice mi corazón 
para que sea templo vivo de tu Espíritu 
y sepa dar calor y refugio; 
que sea generoso en perdonar y comprender 
y aprenda a compartir dolor y alegría con un gran amor.
Dios mío, 
que puedas disponer de mí 
con todo lo que soy, 
con todo lo que tengo.

(Sabine Naegeli)

sábado, 1 de agosto de 2020

En todo amar y servir

Un texto precioso de Jose Mª Rodriguez Olaizola


Foto tomada de FASFI (http://www.fasfi.org/que-hacemos/voluntariado/)

En todo lugar es posible el amor,
en la calle enfangada del arrabal
y en la terca soberbia del palacio,
tras la puerta cerrada
y a cielo abierto,
en la cárcel, o  en la Iglesia,
en el mercado y el parque.
Allá donde hay gente, 
si dejamos crecer la semilla,
será amor lo que surja,
pues está plantada 
en nuestra entraña
un ansia de comunión y encuentro.
En todo momento es posible el servicio,
la disposición a salvar abismos,
la amistad que se gesta en el cuidado,
la toalla ceñida a la cintura,
el sueño de un mañana mejor.
Siempre estamos a tiempo
de despojarnos de ambición y ego,
empeñados en el bien de todos.
En todo lugar, el amor,
En todo momento, el servicio.
En todo, amar y servir.

domingo, 26 de julio de 2020

Solo Tú

Gracias a Rezando Voy por esta oración tan preciosa:



Porque nuestros proyectos se desmoronan y fracasan
y el éxito no nos llena como ansiamos.
Porque el amor más grande deja huecos de soledad,
porque nuestras miradas no rompen barreras,
porque queriendo amar nos herimos,
porque chocamos continuamente con nuestra fragilidad,
porque nuestras utopías son de cartón
y nuestros sueños se evaporan al despertar.
Porque nuestra salud descubre mentiras de omnipotencia
y la muerte es una pregunta que no sabemos responder.
Porque el dolor es un amargo compañero
y la tristeza una sombra en la oscuridad.
Porque esta sed no encuentra fuente y nos engañamos con tragos de sal.

Al fin, en la raíz, en lo hondo, solo quedas Tú.
Solo tu Sueño me deja abrir los ojos,
solo tu Mirada acaricia mi ser,
solo tu Amor me deja sereno,
solo en Ti mi debilidad descansa
y solo ante Ti la muerte se rinde.
Solo Tú, mi roca y mi descanso.

(Javi Montes, sj)

domingo, 10 de mayo de 2020

Una bella historia


Un camino que no termina


José María Rodriguez Olaizola comparte a través de Rezando Voy
 esta oración:

El pan partido sació
los estómagos vacíos.
Las piedras no pudieron
acallar la Voz del justo.
El sepulcro está vacío.
Quedan unas vendas,
una losa movida
–porque la vida remueve
las losas que nos apresan–,
una ausencia,
y un sendero que se pierde
en el horizonte.
Allí se adivinan la paz,
la concordia,
la risa
de los inocentes
que ya no lloran
amarguras ni derrotas.
Y los pies se mueven,
casi sin darse cuenta,
para perseguir las huellas
de quien nos pide,
hoy y siempre,
seguir caminando.

(José María R. Olaizola, sj)

lunes, 20 de abril de 2020

Recuérdame

Hoy os presento un poema de un escocés llamado David Harkins.

Su poema se dio a conocer cuando Isabel II de Inglaterra lo leyó en el funeral de su madre en 2002. Tras el acto, varios medios británicos empezaron a investigar el poema, incluso pidieron ayuda a sus seguidores con el fin de localizar al autor del mismo. Pasados unos meses, David Harkins reivindicó su autoría.

Según su autor, el origen de este poema no estaba en el tema de la despedida a un ser querido que ha fallecido. Él cuenta que escribió dicho poema cuando estaba enamorado de una chica a la que no se atrevió invitar a salir, y le dedicó este poema. Nada más lejos de la intención que le puso Isabel II, pero creo que sirve para poder empezar a saber qué hacer cuando un ser querido deja de estar con nosotros.


Puedes llorar porque se ha ido, o puedes
sonreír porque ha vivido.

Puedes cerrar los ojos
y rezar para que vuelva o puedes abrirlos y ver todo lo que ha
dejado;
tu corazón puede estar vacío
porque no lo puedes ver,
o puede estar lleno del amor
que compartisteis.

Puedes llorar, cerrar tu mente, sentir el
vacío y dar la espalda,
o puedes hacer lo que a ella le gustaría:
sonreír, abrir los ojos, amar y seguir.

domingo, 22 de marzo de 2020

Una oración para estos tiempos

Rezando voy ha realizado una oración especial para los tiempos que estamos viviendo. Pinchando en la imagen podréis hacer dicha oración.


domingo, 9 de febrero de 2020

Una vida oculta

Si te gusta el cine y un cine que quiere decir algo de verdad, te recomiendo "Una vida oculta" inspirada en el testimonio y los días finales del beato Franz Jägerstätter, ejecutado por los nazis en 1943.


domingo, 12 de enero de 2020

Vivir

Algún día,
cuando pueda,
cuando sepa,
cuando lo vea claro,
cuando tenga tiempo,
cuando salga el sol,
cuando esté preparado,
cuando pierda el miedo…

O sea, nunca.

¿Por qué no hoy?
¿Por qué no ahora?
Deshazte
del evangelio etéreo
que nunca se hace pan,
de la falsa promesa
que jamás abre puertas.
Deja de traicionar canciones.

Y vuélvete
al evangelio de carne,
al pan partido –que puedes ser tú–
a la palabra cierta.

¿Por qué no hoy?
¿Por qué no ahora?

Hoy se cumple este día.

(José María R. Olaizola, sj)

domingo, 24 de noviembre de 2019

Acuérdate de mi, hoy

Desde el silencio,
en la noche más oscura,
Tú siempre escuchas:
"Acuérdate de mi".
Mi dolor así te lo pide
y tu amor,
no puede hacer otra cosa
que tenerme siempre presente.
Y con dulzura
me respondes:
Hoy estaré contigo.

Pero hoy el diálogo
lo empiezas Tú.
Como un susurro,
suave, casi imperceptible,
o quizá no quiera escucharlo.
Me miras y me dices:
"Acuérdate de Mi"
Y yo, desde lo más
profundo de mi corazón,
te respondo:
"Hoy estarás conmigo"


sábado, 12 de octubre de 2019

Lo más importante

Lo más importante no es
que yo te busque,
sino que tú me buscas
en todos los caminos (Gen 3, 9);

que yo te llame por tu nombre,
sino que tú tienes el mío tatuado
en la palma de tus manos (Is 49, 16);

que yo te grite cuando no tengo ni palabra,
sino que tú gimes en mí
con tu grito (Rom 8, 26);

que yo tenga proyectos para ti,
sino que tú me invitas a caminar
contigo hacia el futuro (Mc 1, 17);

que yo te comprenda,
sino que tú me comprendes
en mi último secreto (1Cor 13, 12);

que yo hable de ti con sabiduría,
sino que tú vives en mí
y te expresas a tu manera (2Cor 4, 10);

que yo te guarde en mi caja de seguridad,
sino que yo soy una esponja
en el fondo de tu océano (EE 335);

que yo te ame
con todo mi corazón y todas mis fuerzas,
sino que tú me amas
con todo tu corazón y todas tus fuerzas (1Jn 13, 1);

que yo trate de animarme, de planificar,
sino que tu fuego arde
dentro de mis huesos (Jer 20, 9).

Porque, ¿cómo podría yo buscarte,
llamarte, amarte...
si tú no me buscas, llamas y amas primero?

El silencio agradecido es mi última palabra.
Y mi mejor manera de encontrarte.

(Benjamín González Buelta sj) Rezando voy

domingo, 29 de septiembre de 2019

El sueño de un rico


Una noche un rico, mientras dormía, tuvo un sueño. Se encontraba en un lugar oscuro, lleno de gritos, lágrimas y ausencia de felicidad. De pronto, miró hacia arriba y reconoció la silueta de un pobre mendigo que saltaba de felicidad y alegría, y todos los que estaban con él tenían una sonrisa eterna en sus rostros. El rico empezó a gritar pidiéndole ayuda, pero la distancia era tan grande que no podía llegar su voz a los oídos del pobre. Sudando, se despertó repentinamente de la pesadilla… y se quedó pensando en lo que había soñado. De repente recordó que a su puerta siempre dormía un pobre hombre con hambre y lleno de heridas. Se dijo que se parecía mucho al que había visto en sueños. Se acercó al portal de su casa. Le invitó a entrar y le preguntó por su nombre. Llamó al médico para que lo curara y le dijo a la sirvienta que le preparara una buena comida. Después de una semana, ya casi recuperado, le invitó a quedarse con él en su mansión como personal de mantenimiento de la casa y el jardín. El rico descubrió entonces que la alegría comenzaba a sonreír en su corazón y que había llegado a través de la misericordia y la compasión. Desde entonces, el rico se hizo cada vez más pobre porque comenzó a compartir y promover la justicia, pero su corazón se había convertido en el más rico y entrañable del mundo porque ya vivía feliz haciendo felices a los demás.

(Fermín Negre)

domingo, 22 de septiembre de 2019

Integrar los opuestos

Hoy José María Rodriguez Olaizola, comparta para todos esta oración en Rezando Voy

Dios y el dinero.
La ventana y el espejo.
Repicar e ir en la procesión.
Nadar y guardar la ropa.
Predicar sin dar trigo.
Subir y bajar.
Viajar y quedarme.
Seguridad y riesgo.
Evangelio y egoísmo.
Seguirte e ignorarte.
Gratuidad y precio.
Misericordia y cuentas.
Justicia y conveniencia.
Ser juez y parte.
Humildad en pedestales.

Eterna persecución
de opuestos,
absurda trampa
de quererlo todo.

La libertad.
Contigo.
Solo eso.

(José María R. Olaizola, SJ)

domingo, 8 de septiembre de 2019

Si puedo

Si puedo hacer, hoy, alguna cosa,

si puedo realizar algún servicio,

si puedo decir algo bien dicho,

dime cómo hacerlo, Señor.


Si puedo arreglar un fallo humano,

si puedo dar fuerzas a mi prójimo,

si puedo alegrarlo con mi canto,

dime cómo hacerlo, Señor.


Si puedo ayudar a un desgraciado,

si puedo aliviar alguna carga,

si puedo irradiar más alegría,

dime cómo hacerlo, Señor

Grevnille Kleiser

domingo, 1 de septiembre de 2019

Tu alegría insobornable


Concédenos, Señor, tu alegría sorprendente.
Más unida al perdón recibido
que a la perfección farisaica de las leyes.
Encontrada en la persecución por el reino,
más que en el aplauso de los jefes.
Crece al compartir lo mío con los otros,
y se muere al acumular lo de los otros como mío.
Se ahonda al servir a los criados de la historia,
más que al ser servidos como maestros y señores.
Se multiplica al bajar con Jesús al abismo humano,
se diluye al trepar sobre cuerpos despojados.
Se renueva al apostar por el futuro inédito,
se agota al acaparar las cosechas del pasado.
Tu alegría es humilde y paciente
y camina de la mano de los pobres.

(Benjamín G. Buelta, sj)

domingo, 18 de agosto de 2019

Hay que luchar

Entre luchar a tu lado,
u holgar sin ti,
elijo la guerra.
Habrá jornadas ásperas,
nostalgias huecas
y ceños fruncidos,
pero aún así…
…prefiero batallar,
contigo por compañero,
a tu ausencia cómoda.

Pelearemos, amigo,
hasta que tu bandera
sea estandarte de muchos;
hasta que tu palabra
sea credo común,
y tu gesto dibuje
en todo horizonte
el amor posible.

Algunos días
me revolveré contra ti,
contra el mundo,
contra mi temeridad de hoy.

Pero no me creas
si entonces me desdigo
de lo que ahora prometo.

No sé si tu fuego
me vuelve loco
o me hace cuerdo.
Pero sé,
sin lugar a dudas,
que mi guerra es tu evangelio.

(José María R. Olaizola sj) Texto ofrecido por Rezando Voy

domingo, 4 de agosto de 2019

Unificando

Necesidades y deseos
exigen su ración diaria
dentro de nosotros.
Acosan el corazón
y esparcen su malestar
en todas direcciones.
Caprichosos y fugaces
como rabia de niño.
Elementales como el sol
y el pan de cada día.
Ajenos e impuestos
por la astucia del mercado.
Nuestros y viscerales
con una larga historia
de hormonas y de días.

Pero encuentro en mí
un deseo con raíces
más hondas que yo,
con un destino
más extenso
que mis contornos singulares,
más duradero
que mis días contables:
¡el deseo de ti y de tu reino!

Único deseo
que orquesta en armonía
nuestras necesidades.
Fuego inextinguible
que tú alientas cada día,
intenso como una llamarada,
o apacible como brasa entre cenizas.

Cuando es mío tu deseo,
cuando es tuyo mi deseo,
cuando es nuestro
y único el deseo,
ya se encuentran
el cielo con la tierra,
la eternidad sin cuentas
y el tiempo tan medido,
el yo tan solo
y el nosotros,
el espíritu libre
y el cuerpo aquí y ahora.
Avanzamos solamente
en tu gracia,
siguiendo solamente
tus ofertas,
sin codicias tiranas
que impongan su agobiante ritmo,
ni reclamos de otros dueños
que nos rompan.
Solamente
en ti y en tu reino,
solamente.

(Benjamín González Buelta, SJ) de Rezando Voy