En el personaje de la samaritana se resume el proceso de todo creyente, con el cual nos podemos sentir identificados. Un proceso que viene totalmente marcado por el encuentro personal con Jesús que se hace presente en nuestra vida y nos acompaña en todo momento.
El momento inicial es el de marcar distancias con Jesús (¿cómo tú me pides agua a mí?) como el que no quiere saber nada de él, que no quiere complicarse la vida; para pasar a un segundo momento de incredulidad ante lo que nos dice (¿de dónde sacarás el agua?), reflejo de nuestra incredulidad ante la propuesta de Jesús que parece una utopía irrealizable. Poco a poco Jesús se va haciendo un lugar en el corazón de la samaritana y ésta descubre que Jesús le puede saciar sus necesidades más profundas (dame de esa agua). Pero aquí no se acaba todo, poco a poco la samaritana se dará cuenta que sólo él es quien puede llenar de sentido su vida, cosa que estaba buscando de muchas maneras y que no había encontrado (había tenido cinco “maridos”). Hasta llegar a poner en el centro de la propia vida a Jesús (Soy yo, que estoy hablando contigo). Esto la llevará a ser portadora de la Buena Noticia a sus hermanos (¿no será este el Mesías?).
Repasa el proceso que has seguido en tu vida de creyente. Da gracias por todo lo que has recibido y has podido dar. Pídele a Jesús que te dé el agua viva que te hará persona nueva.
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1 comentario:
El pueblo hebreo tenía mucha sed...Le pidió agua a Moisés y, é3ste, siguiendo las órdenes de Dios, golpeó la roca con su bastón y salió agua en abundancia. La Roca era Cristo"era la prefiguración del Mesías que es el "Agua Viva", ofrecida no solo al pueblo de Israel, sino a todos los pueblos de la tierra para que no quede ni un solo hombre que no pueda apagar su sed y para que "nunca más tenga sed".(Jn4,14).
¿De qué agua nos está hablando Juan?
La Samaritana cree que Jesús se está burlando de ella cuando, sentado en el brocal del pozo, le pide agua...La Samaritana no comprende nada...¡Un judío pidiendo agua a una samaritana..! Además, le habla del Don de Dios..."Si conocieras el Don de Dios y quien es el que te pide de beber, le pedirías tú y Él te daría agua viva". Discuten...y, el Señor le dice:"el que bebe esta agua de este pozo, vuelve a tener sed; pero el que bebe del agua que yo le daré, nunca más tendrá sed; el agua que yo le daré se convertirá dentro de élen un surtidor de agua que salta hasta la vida eterna". Quién reciba esta agua tiene dentro de sí un principio permanente de vida eterna, la gracia santificante que Cristo comunica a todos los que creen en Él. Él es la fuente que no se seca nunca y, para sacar esa agua, basta con acercarse a Él. Se saca , ante todo, por medio del Bautismo. Pero, para beber de esta agua viva y vivificante, es necesario creer en Jesús.Él, sigue hablando con la Samaritana, le está moviendo el corazón para introducirla en la Fe. Al fin lo consiguió; y, ella, desconfiada al principio,regresó a su ciudad emocionada anunciando al Mesías.
Bautismo y Fe son dos dones que el hombre no se merece y que lo sumergen en el agua viva que brota del Corazón de Cristo. Por la Fe y la Gracia, el hombre, tiene derecho a esperar una unión vital y eterna con Dios. Y, la prueba de que Dios nos ama es que Cristo, siendo todavía pecadores, murió por nosotros. Cristo, se convierte para todos los hombres, en el surtidor de agua viva que salta hasta la vida eterna,precisamente a través de ese Amor infinito que le induce a morir por la salvación de los hombres.El cristiano, para corresponder a ese Amor tan grande, debe dejarse llenar y transformar por la Gracia y por el Amor hasta asemejarse a Cristo Crucificado.
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