miércoles, 9 de abril de 2014

Hacer silencio y contemplar



Señor, 
hago silencio. 
Oigo el pan  que se rompe 
en mil pedazos. 
Y el vino que se derrama en
cien copas. 

Te rompes, te entregas, 
por entero, a nosotros. 
Es un gesto tan sencillo
que no lo entiendo. 

Señor, 
hago silencio. 
Miro la cruz. 
Y te veo
con los brazos abiertos, 
abrazando el mundo. 
Con los ojos profundos
que ya ven el Cielo.
Y tu muerte siembra
Vida. 

Señor, es demasiado, 
no lo entiendo: 
pero siento que mi corazón 
te dice gracias desde lo más profundo. 
Y siento que mi alma se une a ti en ése Misterio

2 comentarios:

HTTP://rosadeabril-m.blogspot.com dijo...

Señor, es demasíado, no lo entiendo...El misterio de tu Cruz me sobrepasa.Isaías nos ofrecía un texto profético siete siglos antes de que el Apóstol San Juan escribiera su texto histórico,(Jn, 18, 1-19. 42). He aquí las coincidencias: (Is,52,14; 53,3)" Muchos se espantaron de Él, porque desfigurado no parecía un hombre...Despreciado y evitado por los hombres, como un hombre de dolores, acostumbrado a sufrimientos" Juan y los otros evangelistas habla de Jesús traicionado, insultado, abofeteado, coronado de espinas, escarnecidoy presentado al pueblo como rey burlesco, condenado , crucificado. Isaías explica la causa por la que fue castigado:"Fue traspasado , por nuestras rebeliones, triturado por nuestros crímenes" También dice Isaías que sus sufrimientos tenían un valor expiatorio: "Nuestro castigo saludable vino sobre Él, y sus cicatrices nos curaron" (Is,53)Alusión a la repulsa por parte de Dios:Jesús lo expresó en la cruz con aquel grito:"Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?" Isaías habla de que, voluntariamente, el Siervo del Señor "entregó su vida como expiación"(Is53). Juan dice en su texto histórico que, voluntariamente Cristo se entrega a los soldados después de haberlos hecho retroceder y caer en tierra con una sola palabra (Jn 18,6) y libremente se deja conducir a la muerte, Él que había dicho:"Nadie me quita la vida, sino que yo la entrego libremente"
Y es que la Cruz de Cristo está en el centro mismo de la salvación del género humano y entra en los planes de Dios, desde que el hombre pecó que a través de los sufrimientos del Siervo de Dios, figura del Mesías enviado, salvaría a la Humanidad.

Ala muerte de Cristo, le siguió inmediatamente su glorificación.

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Señor, es demasíado, no lo entiendo...El misterio de tu Cruz me sobrepasa.Isaías nos ofrecía un texto profético siete siglos antes de que el Apóstol San Juan escribiera su texto histórico,(Jn, 18, 1-19. 42). He aquí las coincidencias: (Is,52,14; 53,3)" Muchos se espantaron de Él, porque desfigurado no parecía un hombre...Despreciado y evitado por los hombres, como un hombre de dolores, acostumbrado a sufrimientos" Juan y los otros evangelistas habla de Jesús traicionado, insultado, abofeteado, coronado de espinas, escarnecidoy presentado al pueblo como rey burlesco, condenado , crucificado. Isaías explica la causa por la que fue castigado:"Fue traspasado , por nuestras rebeliones, triturado por nuestros crímenes" También dice Isaías que sus sufrimientos tenían un valor expiatorio: "Nuestro castigo saludable vino sobre Él, y sus cicatrices nos curaron" (Is,53)Alusión a la repulsa por parte de Dios:Jesús lo expresó en la cruz con aquel grito:"Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?" Isaías habla de que, voluntariamente, el Siervo del Señor "entregó su vida como expiación"(Is53). Juan dice en su texto histórico que, voluntariamente Cristo se entrega a los soldados después de haberlos hecho retroceder y caer en tierra con una sola palabra (Jn 18,6) y libremente se deja conducir a la muerte, Él que había dicho:"Nadie me quita la vida, sino que yo la entrego libremente"
Y es que la Cruz de Cristo está en el centro mismo de la salvación del género humano y entra en los planes de Dios, desde que el hombre pecó que a través de los sufrimientos del Siervo de Dios, figura del Mesías enviado, salvaría a la Humanidad.

Ala muerte de Cristo, le siguió inmediatamente su glorificación.