¿Qué te diré? ¿A quién clamaré?
¿A dónde iré? ¿Merece la pena, Señor?
Como Tú, Señor, también yo digo:
Líbrame de aquellas horas
que me producen pena y llanto

Evítame las cruces excesivamente pesadas
Condúceme por los caminos
no inhumanamente estrechos.
Pero, eso sí, Señor;
No se haga mi voluntad
Porque, sé mi Señor,
que todo lo que me pides y me das
que todo lo que pones bajo mis pies
es porque, previamente, Señor
sabes que lo puedo soportar
y por Ti entregar.
MI ALMA ESTÁ AGITADA, SEÑOR
Pero sé que, hoy siempre,
la esperanza que tengo en Ti
no me defraudará.
Amén
¿A dónde iré? ¿Merece la pena, Señor?
Como Tú, Señor, también yo digo:
Líbrame de aquellas horas
que me producen pena y llanto

Evítame las cruces excesivamente pesadas
Condúceme por los caminos
no inhumanamente estrechos.
Pero, eso sí, Señor;
No se haga mi voluntad
Porque, sé mi Señor,
que todo lo que me pides y me das
que todo lo que pones bajo mis pies
es porque, previamente, Señor
sabes que lo puedo soportar
y por Ti entregar.
MI ALMA ESTÁ AGITADA, SEÑOR
Pero sé que, hoy siempre,
la esperanza que tengo en Ti
no me defraudará.
Amén
Padre Leoz
No hay comentarios:
Publicar un comentario