domingo, 18 de marzo de 2018

Mi alma está agitada

¿Qué te diré? ¿A quién  clamaré?

¿A dónde iré? ¿Merece la  pena, Señor?
Como Tú, Señor, también yo  digo:
Líbrame de aquellas horas
que me producen pena y  llanto

Evítame las cruces  excesivamente pesadas
Condúceme por los caminos
no inhumanamente estrechos.

Pero, eso sí, Señor;

No se haga mi voluntad
Porque, sé mi Señor,
que todo lo que me pides y  me das
que todo lo que pones bajo  mis pies
es porque, previamente,  Señor
sabes que lo puedo soportar
y por Ti entregar.

MI  ALMA ESTÁ AGITADA, SEÑOR
Pero sé que, hoy siempre,
la esperanza que tengo en Ti
no me defraudará.
Amén
Padre Leoz

No hay comentarios: